Practicar varias artes marciales. El circulo que forma a un guerrero.

Decantarse por un arte marcial en concreto no es fácil. Existen cientos de estilos y de cada estilo diferentes escuelas.


Pero, ¿Por qué decantarse por hacer un solo arte marcial cuando puedes realizar varios a la vez? 


Es normal realizar varios deportes (fútbol,  running , bicicleta, etc), tener diferentes preferencias culinarias y bailar y escuchar diferentes estilos de música; Pero a la hora de realizar artes marciales, existe la tendencia de solo practicar uno en concreto, hasta el punto de incluso rechazar los demás estilos marciales. ¿No es anecdótico?

Si entendemos que cada arte marcial es “especialista” en algunas ‘áreas’ en concreto ¿No sería más lógico practicar varias disciplinas y así ser un artista marcial más completo?

En primer lugar debemos pensar en nuestras preferencias ¿Qué es lo que quiero conseguir practicando artes marciales? Esta respuesta debe ser el inicio de nuestro camino a recorrer. Sabiendo que es lo que quiero conseguir puedo “elegir” y “descartar” con un criterio lógico. Por ejemplo: Si nuestra meta es aprender Defensa Personal, quizá deba descartar estilos marciales como “el manejo de la espada”. Pero si por el contrario, busco armonía y concentración, “el manejo de la espada” podría ser la mejor opción.


Según algunos estudios, parece ser que la gran mayoría de practicantes empiezan en las artes marciales movidos por las ganas de hacer deporte y/o  aprender a defenderse. 


Cada vez más, la mayoría de escuelas o gimnasios ofrecen diferentes estilos a practicar, la variedad de actividades les permite llegar a un público mayor y cubrir necesidades diversas.  Aunque seguro que cada escuela tiene una especialidad que les define, un arte marcial principal que es el motor que rige y dirige la escuela.  Pues bien, aquí es donde podemos empezar nuestro camino como “guerreros completos”.

Sabemos lo que queremos y hemos localizado el lugar y la actividad que queremos practicar.  Seguro que es una actividad que nos gusta, que nos atrae, que se adapta a lo que somos y al tipo de entrenamiento que estábamos buscando. ¡Perfecto!.  Ahora bien… ¿Te imaginas poder hacer un arte marcial complementario que sea “antagonista” al que practicamos con regularidad? 


Haz el estilo de lucha que más te guste y te llene, pero si quieres mejorar como artista marcial, abre tu mente a nuevas posibilidades.


El hecho de incorporar una nueva disciplina marcial nos equilibrará todos aquellos “huecos” técnicos y físicos que la actividad marcial principal no nos aporta.  Un ejemplo claro sería:  Te encanta el Judo y decides practicarlo 3 días por semana. El entrenamiento del Judo te dará fuerza isométrica y coordinación, aprenderás muchos derribos y a controlar al oponente en corta distancia; Pero por otro lado, descuidarás elementos no menos importantes como la flexibilidad, el entrenamiento de patadas, la explosividad en saltos, y por ejemplo el uso de puños u otros ataques.
Para cerrar el círculo puedes incorporar algún estilo que equilibre esas deficiencias. Si incorporas 1 día a la semana de Taekwondo, Muy Thai, o Karate, estarás ayudándote a ser mejor artista marcial, tu estructura corporal será más equilibrada y tu preparación en Defensa Personal será mayor. ¿Tiene lógica?


El realizar varias disciplinas a la vez, puede que nos prive de ser el mejor en ellas, pero seguro que nos vuelve mejores artistas marciales y sobre todo más completos.
Si quieres ser un Guerrero, busca éxitos internos.


La imagen del guerrero nos puede ayudar a entender más sobre la paradoja del “círculo en las artes marciales”.
Cuando hablamos de ser un guerrero, no nos referimos a ser “el mejor”, el más fuerte, el que puede resistirlo todo. El guerrero es una cuestión de “ACTITUD” y de “APTITUDES”.
Ser un guerrero es: Aprender a controlar las diferentes situaciones que la vida nos va poniendo en el camino.  Entender que el fracaso es parte de los éxitos por llegar, y que el miedo no debe paralizarnos.
Ser un guerrero es poner “lo que debes hacer” por delante de lo que “me apetece hacer” o “lo que esperan los demás que haga”.


La ‘actitud’ nos ayudará a enfrentarnos a las situaciones y a decidir. La mejora de las ‘aptitudes’ nos brindará la posibilidad de lograr aquello que queremos conseguir.


El verdadero artista marcial buscará perfeccionarse en diversas áreas. Entenderá que hay que estar preparado y que parte de la preparación es dedicación y tiempo.  Actitud en búsqueda de nuevas aptitudes.

Empieza a pensar que es lo que quieres para ti y cuales son tus metas practicando artes marciales.
¿Te animas a  encontrar el Círculo del Guerrero?


 

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