Hoy me siento profundamente orgulloso.
Los centros DYS cumplen 20 años, y con ellos celebramos no solo el tiempo, sino también las miles de historias, aprendizajes y vidas que han cambiado dentro de sus paredes.
Hace 35 años descubrí mi pasión por las artes marciales. Con tan solo 17 años ya había alcanzado el cinturón negro y comencé a dar mis primeros clases. Me convertí en profesor, y rápido me di cuenta que ese era mi destino.
Empecé joven, con poca experiencia, pero con un sueño enorme y con la certeza de que el trabajo duro y la disciplina podían abrir cualquier camino.

Con los años, esa pasión se transformó en un legado: dos escuelas de prestigio internacional que hoy son un verdadero templo para muchos. Espacios donde se forman no solo artistas marciales, sino también personas con valores, fuerza interior y determinación.
«Me siento orgulloso de lo que DYS significa para todos nosotros y de tener a mi lado todos estos años a un equipo de instructores dedicados en cuerpo y alma a enseñar, motivar y sacar de cada estudiante su mejor versión.»
Mirar atrás y ver que miles de alumnos han pasado por nuestras clases, que cada día alguien más encuentra en DYS un lugar para crecer y superarse, es el mayor reconocimiento a todo el esfuerzo.
Este aniversario no es solo mío, es de todos los que creen que con constancia, respeto y disciplina se puede cambiar la vida. Y lo mejor de todo: esto es solo el comienzo.
Salvador Caballero. Fundador de los Centros DYS
